Es una llama encendida, que expresa calor, vitalidad y fuerza. Se puede portar, invita al esfuerzo, a mantenerla viva. Es luz que puede orientar a los demás, denota vigilancia e indica un camino más definido, lo que manifiesta su utilidad.
El fuego tiene la connotación de purificación, propagación y cambio. Cuanto más se consume, más fuego da. Convoca e invita a la unidad. Suscita profundidad por el misterio que la llama encierra.
Sus tonalidades indefinidas suscitan cambio. Es una mezcla que retoma los colores anteriores. Éstos denotan unidad en la pluralidad sin perder la individualidad. Despiertan pasión y atracción.







